Decálogo del Estilista

Por Silvia Cabrera de Jiménez

Cuando un estilista se apasiona por su trabajo, busca la manera de actualizarse, se capacita en las últimas tendencias de moda y busca vías de inspiración en: Congresos de belleza, mediante observación, pasarelas, revistas, redes sociales, etc.

 

El profesional de la belleza usa todos los sentidos para crear sus obras de arte, porque para un profesional de la belleza sus creaciones son una obra de arte.

 

Los clientes a la vez siempre buscan una persona que pueda asesorarles y ayude a tomar una decisión para su nuevo look.  Han escuchado la frase: “De la moda lo que te acomoda” pues el profesional de la belleza estudia la morfología e imagen del cliente; rasgos físicos color de piel, cabello etc., incluso su personalidad, así como el ambiente en donde se desenvuelve, para obtener un excelente resultado final y que su cliente quede satisfecho coordinando todo esto con el deseo del cliente, porque a veces por muy bien trabajado que este el corte puede no armonizar con la forma del rostro y no favorecer al cliente.  El estilista además de capacitarse y complacer a sus clientes debe tener ciertas virtudes como: disfrutar de su trabajo (vocación), saber manejar su tiempo, ofrecer calidad de servicio, amabilidad, siempre tener una sonrisa para sus clientes, tener facilidad para comunicarse con los clientes (empatía), trabajar con seguridad y con precisión en las manos, saber escuchar, ser creativo, (ser estilista es un arte y sin creatividad no existiría), mantener un aspecto limpio y ordenado, ser discreto y si surge un conflicto sabrá  que la clave será siempre tener paciencia y contestar de manera sabia y agradable, a pesar de que a veces se topa con personas irritables y quejosas.

 

Y, ante todas estas virtudes que un profesional de la belleza nos presenta, surge el Decálogo del estilista un poco de lo que debemos tomar en cuenta para ser un estilista exitoso el cual pueden imprimir y colocar en su salón.

 

DECÁLOGO DEL ESTILISTA:

 

  1. Discreto nunca habla mal de otros negocios ni de sus clientes.
  2. Es serio pero amable, inspira confianza a sus clientes.
  3. Su apariencia personal es buena y adecuada a la ocasión.
  4. Tiene conocimientos amplios y practica la humildad.
  5. excelentes relaciones humanas.
  6. siempre sugiere lo mejor a su cliente.
  7. No abusa de la confianza de sus clientes con favores personales.
  8. Mantiene la distancia y el respeto.
  9. Su tono de voz es agradable y claro.
  10. Es un verdadero profesional en todas las áreas.

 

Silvia Cabrera de Jiménez

 
  • 26 años trabajando como estilista en salón de su propiedad, Reflejos Salón.
  • Capacitadora en administración y marketing para salones de belleza.
  • Maestra de Educación Primaria.
  • Técnico en Trabajo Social.
  • Licenciatura en psicología Clínica.
  • Pensum cerrado de maestría en Salud Mental.
  • Diplomado en Educación Especial y Educación Inclusiva.
  • Estilista profesional.
  • Técnica en uñas y manicurista.
  • Capacitaciones constantes de estética.
Jalapa - Guatemala